Trabajar, estudiar, ser mamá, hacer las cosas de la casa, estar actualizada, linda, en forma, etc., etc. La super mujer no existe, no obstante pareciera que la mujer tiene que estar a la altura de poder con todo. Por un lado está el tema de la elección de lo que uno quiere para su propia vida. Están las mujeres que trabajan porque les gusta su trabajo y también hay otras que querrían dejar de trabajar pero su situación económica no lo permite. En ambos casos, la exigencia hace que se deba estar en todo.
Algunas mujeres han podido encontrar una solución a esto de tener que hacer todo en los mismos digamos 10 años, por ejemplo, procurándose trabajos de menos horas, no obstante esto no es lo más común. Pocos trabajos, permiten reducir la jornada laboral o la flexibilidad de horarios. En general, en el mercado laboral, inclusive no es deseable una mujer que, estando casada, pueda llegar a querer quedar embarazada. Personalmente, he vivido esa situación en entrevistas de trabajo, en las que ya estando casada, me han preguntado si era mi intención tener hijos –y en ese momento no lo era y así contestaba- pero que de todos modos, me dijeran que seguramente en el futuro sí querría tenerlos. Qué falta de respeto que quien te entrevista quiera adivinar lo que uno quiere para su propia vida y que uno, para conseguir trabajo, deba mentir y dar cuenta de sus propios deseos y elecciones. Pero esto pasa, es así y posiblemente, esto siga siendo de esta manera.
Del mismo modo que existe esta discriminación hacia las mujeres al momento de elegir a alguien para un puesto, también de alguna manera los hombres son discriminados, aunque de otro modo. No tienen este problema al momento de buscar trabajo pero, cuando ya lo tienen, tampoco es esperable que el hombre quiera participar demasiado en la crianza de los hijos, faltando por enfermedades de ellos o para ir a alguna reunión del colegio, o cualquier otra cosa que surja. Lo mismo ocurre con la licencia por maternidad. Es entendible, del lado del empleador que sobre todo, en empresas chicas, la licencia de mujeres y si también las hubiera para hombres, seguramente sería un problema grave para continuar con el trabajo habitual pero por otro lado, si nos ponemos del lado del empleado hombre, también sería bueno que pudiera contar con algunos días para estar con su hijo recién nacido y también, poder acompañar y ayudar a la madre sobre todo en los primeros tiempos si además se tiene otro hijo. No, tampoco esto está contemplado.
Pero, volviendo al tema “tiempo”, al parecer uno es útil –para decirlo de alguna manera- de los 20 a los 35 años. En esos años uno tiene que estudiar, trabajar, desarrollarse profesionalmente y también, si así lo desea, tener hijos. Es complicado, es difícil conjugar todas estas elecciones, sobre todo para aquellos que no tienen ayuda de sus familiares y entonces tienen que recurrir a guarderías y jardines maternales. Es difícil y esto se sabe pero para las mujeres, más.
Del mismo modo que existe esta discriminación hacia las mujeres al momento de elegir a alguien para un puesto, también de alguna manera los hombres son discriminados, aunque de otro modo. No tienen este problema al momento de buscar trabajo pero, cuando ya lo tienen, tampoco es esperable que el hombre quiera participar demasiado en la crianza de los hijos, faltando por enfermedades de ellos o para ir a alguna reunión del colegio, o cualquier otra cosa que surja. Lo mismo ocurre con la licencia por maternidad. Es entendible, del lado del empleador que sobre todo, en empresas chicas, la licencia de mujeres y si también las hubiera para hombres, seguramente sería un problema grave para continuar con el trabajo habitual pero por otro lado, si nos ponemos del lado del empleado hombre, también sería bueno que pudiera contar con algunos días para estar con su hijo recién nacido y también, poder acompañar y ayudar a la madre sobre todo en los primeros tiempos si además se tiene otro hijo. No, tampoco esto está contemplado.
Pero, volviendo al tema “tiempo”, al parecer uno es útil –para decirlo de alguna manera- de los 20 a los 35 años. En esos años uno tiene que estudiar, trabajar, desarrollarse profesionalmente y también, si así lo desea, tener hijos. Es complicado, es difícil conjugar todas estas elecciones, sobre todo para aquellos que no tienen ayuda de sus familiares y entonces tienen que recurrir a guarderías y jardines maternales. Es difícil y esto se sabe pero para las mujeres, más.


2 comentarios:
Te juro que es verídico lo que te cuento. Empleada busca a su vez niñera. Como la candidata es joven y está casada, la Madre que la entrevista le pregunta por el método anticonceptivo que usaba.
Te creo. Acá cuando buscás trabajo son capaces de preguntarte cualquier cosa. Es lamentable pero es así.
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