miércoles, 1 de enero de 2014

2013... 2014

Ni el 2013 terminó ni empezó el 2014 como hubiera querido. Pero quizás sea mucho pedirle a un año, -a una sucesión de días en un calendario- que nos traiga cosas buenas y que evite las malas. La vida está llena de cosas malas pero también de cosas lindas: las risas compartidas, la pareja, los hijos, los padres, las hermanas, las sobrinas, etc. Creo que lo que cuenta son momentos en los que uno comparte con quienes quiere, que se siente tranquilo, libre, auténtico y eso en definitiva es sentirse feliz.
Ayer no estuvimos todos quienes yo hubiera querido que estuviéramos, por distintas circunstancias... no estuvieron físicamente, digo. No estuvimos en la misma habitación, en el mismo espacio pero estuvimos juntos. Compartimos como pudimos y nos encontramos como pudimos. Y si creyera en Dios, rezaría por estar juntos muy, muy pronto pero como no creo, solo me queda creer en que todas nuestras acciones, todas nuestras charlas, todos nuestros momentos juntos y separados, apuntan a que pronto volvamos a estar todos juntos. Y que entonces sí, el 2014 nos encuentre juntos, fuertes y unidos y queriéndonos tanto como nos venimos queriendo. Brindo por eso!

domingo, 20 de octubre de 2013

El lugar de cada hijo para los padres

Como para tantas otras cosas de la vida, no hay un único modo de ser madre o padre. No existe como categoría universal el “ser madre” y que entonces podamos decir qué es ser madre o qué no, qué califica y qué no. Y entonces cada uno hace lo que puede, como le sale.
En el mejor de los casos, a lo largo de la vida, uno se va haciendo preguntas y se plantea si está haciendo las cosas bien o no, qué clase de madre quiere ser o simplemente si está bien o no lo que está haciendo. Claro, no todos tienen dudas. Hay gente que cree que la tiene clara y no se hace preguntas. Pobres.
También está el hecho de que cada hijo es diferente y por eso no se es igual con cada uno de ellos. Pero esto no significa que por esto necesariamente se haga diferencia entre un hijo y otro. Es cierto que hay afinidades, complicidades con uno y otro, quizás alguien pueda sentirse más cerca de un hijo que de otro y eso pasa pero no por eso debería haber diferencias abismales entre lo que se hace con uno y otro hijo, por uno y otro hijo.
En algunos padres se escucha esta cuestión de que el hijo favorito es el que cumplió con las expectativas de los padres, el que más se acercó a lo que esos padres esperaban o querían para él. Uno lo escucha de afuera, ellos no pueden escucharlo y hasta pueden sentirse justos y equitativos. También pueden preferir al que menos cuestionó o les hizo menos “ruido”, menos preguntas.

Y entonces las preguntas me las hago yo: ¿Por qué esta suerte de estupidez narcisística de preferir al que hizo lo que ellos querían y por eso es el que se lleva el mejor trato? ¿En qué momento la incondicionalidad del amor que un padre debería tener por su hijo pasa a depender de las elecciones que haya tomado o no tomado ese hijo? ¿Cómo se mide el grado de conformidad con ese hijo? ¿Cómo se piensan esos padres a sí mismos? ¿Qué se dicen entre sí cuando a uno le suben el pulgar y le dan el visto bueno y el otro queda en segundo plano?

viernes, 11 de octubre de 2013

La indignante gestión de Macri.

Ya se sabe que la prioridad de Macri no es la escuela pública sino la privada y que entonces, cada vez más intenta privilegiar a las privadas con subsidios ridículos y al mismo tiempo, privar a las escuelas públicas del mantenimiento que les corresponde, recayendo este en el trabajo de la cooperadora y de los padres de cada establecimiento.
Ahora, con esta nueva reforma que se quiere impulsar, haciendo que la inscripción para el ciclo lectivo 2014 sea solamente on line, la cosa empeora. Hasta ahora, uno elegía una escuela para sus hijos e iba allí personalmente y hacía la inscripción de manera personal. De ahí en más, poder acceder a la vacante, dependía del cupo. Existe entonces un sistema de prioridades para la adjudicación de las vacantes (hijos de docentes de la institución, hermanos de alumnos que ya estén cursando en la institución, chicos que vivan en un radio de 10 cuadras de la institución o cuyos padres trabajen en ese radio y luego, por último, los chicos que no cumplan con estos requisitos). No obstante, en general, siempre se terminaba eligiendo la escuela que uno quiere para sus hijos que no tiene por qué coincidir con la que uno tenga más cerca de su domicilio.
Ahora, con este sistema, al parecer, uno tiene que elegir 5 escuelas y todavía no se sabe con qué criterio se van a adjudicar las vacantes. Así, por ejemplo, todavía no se sabe qué va a pasar con los chicos del Jardín de infantes M. Ravioli que antes pasaban (por un convenio de las dos direcciones) casi automáticamente a la escuela primaria Primera Junta. Bueno, eso ahora, no se sabe si se va a poder seguir haciendo o si los chicos de este jardín deberán caer en este sorteo. De acá al 4 de noviembre sólo hay que esperar que esto se solucione y que uno pueda continuar eligiendo en qué escuela quiere que sus chicos se eduquen. Esperamos poder seguir eligiendo y que no sea este sistema "on line" oscuro y arbitrario el que decida por nosotros.

domingo, 2 de junio de 2013

Nuestra fórmula

A mi la música me hace escribir. Me hace pensar en cualquier cosa y básicamente, sentir. Catalogo la música según me haga sentir o no. Y los libros también.
Sábado a la noche y estoy acá, en la cocina de casa, sentada con mi netbook enfrente de él, ese hombre que alguna vez fue mi novio, luego mi esposo y siempre, siempre, una gran compañía. Habla poco y eso a veces me hincha, como que por momentos, me saca las ganas de hablarle, me cansa hablar todo el tiempo. Pero cuando habla, habla. Tiene de esos comentarios afilados que me encantan, ese humor y siempre, siempre, me hace reir. La vida con él es fácil. Supongo que es más fácil para mí que para él. Yo tengo más vueltas, muchas más vueltas. El es simple pero en el buen sentido. O algo le gusta o no le gusta. Se preocupa o no pero nada más. No anda dando vueltas sin saber qué carajo siente con respecto a algo. Yo sí. Yo soy de las que pienso algo y después me pregunto por qué pienso eso, si cambio de opinión, me vuelvo a preguntar por qué cambié y casi siempre vuelvo a mi punto de vista anterior. O no. Me enojo, me enrosco con lo que los demás piensan de mí, aún cuando se trate de gente que a mí ni me interesa. Soy así.
La vida con él es fácil. Tenemos temas que no conducen a nada, que no llevan a ninguna decisión y entonces… decido yo o no decidimos nada. Otros, yo me enrosco como si fuera algo difícil y él al final dice: “Qué te parece si tal cosa?” y me doy cuenta de que era re-fácil. El además es comprensivo y permisivo…
A él no le jode que yo a cualquier hora quiera hablar con mi mamá, que yo hable de todo con ella y que lo deje esperando a él por hablar con ella. Sabe que él también es importante y si bien siempre hace algún chiste de que lo dejo por mi mamá, jamás se enoja y cuando vuelvo está siempre contento de vernos de nuevo.
El se sabe frases enteras y hasta algunos conceptos de psicoanálisis porque aguanta que yo venga entusiasmada al entender algo y se lo quiera contar, por más que él no entienda demasiado. Sabe más de lo mío que yo de lo de él.
Por supuesto que tiene cosas que me exasperan, como todos las tenemos. Pero él nunca me va a reclamar si no me llevo bien con su familia. Entiende que somos distintos y no tenemos por qué llevarnos bien. Con el tema de los chicos, en general estamos de acuerdo y eso es tranquilizador.

Y así es que la cosa funciona para nosotros.

domingo, 3 de marzo de 2013

“Be right back” y el duelo



En el primer capítulo de la serie británica “Black mirror”, se ve a una mujer que pierde en un accidente a su esposo y ante lo insoportable de esa pérdida, acude a la tecnología -esto es lo distintivo de la serie, el uso de la tecnología- para hacer de cuenta que esa pérdida no ha acontecido.
En este sentido, no se trata de una renegación ya que el recurso ofrecido por la tecnología fracasa, no alcanza y no está a la altura del ser humano que se perdió. Esto lo dirá la protagonista al querer insultar al “reemplazante tecnológico” diciéndole “no sos nada”. En este decir, se denuncia que ninguna tecnología, por más que cuente como recurso con todo lo que la persona mientras vivía ha escrito y dicho online, no puede llegar a ser la persona que se ha perdido. El ser implica toda la complejidad subjetiva y conlleva lo nuevo, lo no acontecido, lo no dicho todavía, cosa que no puede hacer el reemplazante por no tener esa posibilidad de inventar y de salirse del protocolo que le da existencia.
No obstante, lo que no alcanza para cubrir la falta del ser amado, hace que la protagonista deba enfrentarse con esa ausencia y que este “ya vuelvo” no va a producirse y entonces se empiezan a ver las fisuras de este intento de no hacer el duelo. Ante la pérdida del ser amado o se hace el duelo o se cae en la melancolía en la que el sujeto se pierde a si mismo junto al ser amado perdido. Pero nunca -y en este punto es donde fracasa la oferta de esta tecnología de ciencia ficción- se puede reemplazar la pérdida y hacer como que no ha pasado nada. Por suerte. 

sábado, 8 de diciembre de 2012


Después de mucho esfuerzo, salió el primer número de la revista de Centro Dos,
Nudos en Psicooanálisis